La vez que pensé que acabaría viviendo en Estados Unidos

La vez que pensé que acabaría viviendo en Estados Unidos

Hay personas que compran décimos de Navidad. Otras juegan al bingo. Y luego estoy yo, un día tumbada en el sofá, pensando que la vida debía ser algo más que trabajar y estudiar, y decidiendo participar en la Green Card Lottery para probar suerte. ¿El premio? Obtener el permiso para residir y trabajar en Estados Unidos.

Vale. Dicho así suena surrealista. Imagina cuántas personas ven en Estados Unidos un destino para comenzar una nueva vida. Tantas que el gobierno ha decidido sortear cada año hasta 55.000 visados entre ellas.

Spoiler: participan más de 15 millones de personas de todo el mundo cada año.

Un imposible al que me enfrenté por eso que dicen de que, si no eres afortunada en el amor, lo eres en el juego. Y allá que fui a seguir las instrucciones en inglés; a sacar una foto en casa con mi cámara Canon; y a obtener mi pasaporte porque, ya sabes, la suerte es de quienes se arriesgan.

¿Y si me mudo a Estados Unidos?

Por el camino descubrí que la probabilidad estadística de ganar es tan baja que es más probable que te toque el Euromillón que la tarjeta verde.

También descubrí la increíble cantidad de agencias que quieren cobrarte por un trámite que puedes hacer tú misma siguiendo las instrucciones oficiales. De acuerdo, quizá ellas sepan algo que se me escapa y por eso yo sigo en España mientras algunos de sus clientes viven en Florida; pero no me fío de ciertas «empresas». Sorry but not sorry.

¿Lo que hice mal? Seguramente no fue lo único, pero la foto es FUNDAMENTAL. Así que no seas como yo y acude a un centro de fotografía que sepa exactamente qué tipo de imagen necesitas para solicitar la Green Card.

Lo más gracioso es que, una vez que la varita de los dioses te ilumina y resultas ser la afortunada, toma aire y lee con atención. Eso NO significa que vayas a vivir en Estados Unidos. Solo has superado la primera fase. Después llegan las entrevistas, la documentación y la búsqueda de empleo.

La ventaja, por decirlo de alguna manera, es que los plazos administrativos de la Green Card Lottery suelen ser más ágiles que los de una solicitud de visado estándar.

Aun así, como soy cabezota (y, secreto, estaba enamorada de un afroamericano), lo intenté durante dos años consecutivos hasta que asumí que no iba a conseguir ni el permiso para trabajar allí ni al americano (maldito ser de preciosa sonrisa que me partió el corazón).

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