aNNabel con dos «N»
Me llamo Annabel porque a mi padre le gustó, le sonaba bien… a nombre de escritora, de autora de ficción; o eso comenta ahora para burlarse de mí cuando me quejo. Toda mi vida aseguró que era italiano, aunque resultó ser inglés.
Para hacerme la interesante digo que es por un poema de Edgar Allan Poe; pero no funciona, la gente sigue escribiéndolo mal y preguntándome si es diminutivo de un nombre compuesto.
La historia detrás del blog
Comencé con mi blog en 2011, compartiendo mis relatos y mi pasión por escribir. Un blog literario en el que publicaba, además, reseñas y entrevistas a otros autores.
El blog fue evolucionando conmigo. Durante un tiempo estuvo muy orientado al SEO y a crear contenido útil para responder búsquedas. Funcionó, pero también me hizo darme cuenta de que escribir había dejado de ser mi terapia favorita para convertirse en una tarea más del calendario.
Tras 15 años, busco tener un blog personal, priorizando mi estilo y mis vivencias, reconectar con mi pasión y disfrutar escribiendo.
¿Qué encontrarás aquí? Libros, películas, viajes, experiencias personales y, sobre todo, historias contadas desde mi perspectiva.
Mi faceta como escritora
Durante varios años publiqué novelas bajo seudónimo y formé parte del Grupo Planeta como autora RA. En 2022 vio la luz mi novela «La joya de Illinois».
Antes llegaron otras historias como El asesino de Village Street, con la que comenzó la serie Natalie Davis, Hamilton Heaven, Selena, La molécula de Dios, El último acto, El mundo de Carlota o Amantes en Berlín.
Actualmente, esas obras no se encuentran disponibles porque estoy inmersa en un proceso de revisión y reedición.
Más allá de la escritura
Profesionalmente trabajo en el ámbito de la gestión y la administración, un mundo muy distinto al de la literatura, pero que también me ha permitido vivir experiencias, conocer personas extraordinarias y acumular unas cuantas anécdotas que, tarde o temprano, acabarán encontrando un hueco en el blog.
Si has llegado hasta aquí, gracias por dedicarme unos minutos de tu tiempo. Espero que encuentres alguna historia que te haga sonreír, reflexionar o, al menos, pasar un rato ameno. Y, si decides quedarte, será un placer seguir compartiendo este viaje contigo.
Nos seguimos leyendo.