Salvados desata la polémica antes de la emisión de su programa sobre Violencia De Género

Salvados TV desata la polémica antes de la emisión de su programa sobre #ViolenciaDeGénero

Son numerosos los comentarios atacando al programa por olvidar a los hombres maltratados, las denuncias falsas y las manipulaciones femeninas; y por supuesto, una vez más, la palabra feminazismo sale a colación.

El problema de base, desde mi punto de vista, es la confusión de conceptos, la invisibilización inconsciente de una realidad y magnificar o generalizar una situación que bien hemos vivido de cerca, nos han contado o hemos intuido.

El hembrismo es la creencia que las mujeres son superiores a los hombres; el concepto antagónico del machismo. El feminismo es la ideología que busca la igualdad, romper las cadenas que aún hoy día inmovilizan y culpabilizan a las mujeres de los males del mundo por el simple hecho de ser mujer.

Como especilista amateur en Sociología del género, he de recordar que la lucha contra el maltrato hacia la mujer no supone ni pretende la demonización del hombre; su objetivo es fracturar los roles arcaicos que aún perduran y atentan con la integridad física y psicológica de la mujer.

¿Cada vez que denuncio el asesinato de una mujer a manos de su pareja o expareja, estoy condenado a todos los hombres de la tierra? NO. Estoy exigiendo educar en tolerancia, respeto y justicia social. Porque nos guste o no, queramos o no verlo, la igualdad que pretenden vendernos como alcanzada, no está garantizada ni es irreversible en todos sus logros.

¿Por qué es necesaria la distinción entre violencia de género y violencia en el ámbito doméstico? La razón de que no podamos generalizar e incluir en un mismo caso cualquier tipo de violencia es que ambas responden a un problema diferente con causas distintas. ¿Existen hombres maltratados? SÍ. ¿Su existencia anula la lucha contra el machismo? NO. ¿Hay denuncias falsas? SÍ. ¿Su existencia anula la lucha contra el machismo? NO. ¿Los hombres merecen el mismo respeto que las mujeres? SÍ. ¿Pero argumentar que existan hombres maltratados debe suponer la invisibilización de la lucha feminista? NO.

Debemos encontrar el equilibro entre seres individuales e iguales, y la ruptura entre los roles femeninos y masculinos. Ni una mujer es feminazi por no desear la vida que socialmente se espera de ella, ni el hombre es “menos macho” por mostrar sus sentimientos, no ser agresivo y querer dedicarse al cuidado de sus hijos.

Aceptemos que hombres y mujeres ante todo son personas, que defender la lucha contra la violencia de género no es excluir los derechos de los hombres y que todavía nos queda mucho camino por recorrer.

La polémica está servida. Habrá que esperar a la emisión del programa para juzgar la labor de Jordi Évole…

 

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