PLAN DE SEGURIDAD ante la violencia de género

Este es el Plan de Seguridad redactado por INSTITUTO DE LA MUJER E IGUALDAD DE OPORTUNIDADES y el MINISTERIO DE SANIDAD, SERVICIOS SOCIALES E IGUALDAD. Este Plan se ubica en la fase en la que la mujer ha compartido su situación con el profesional de Servicios Sociales, pero todavía no ha decidido romper con la situación. El siguiente texto está extraido del Curso sobre Igualdad desde los Servicios Sociales que impartió recientemente el Instituto de la Mujer. Tras leerlo, me surgen varias incógnitas: ¿Hasta qué punto puede ser efectivo? ¿Tiene la mujer la suficiente fortaleza psicológica, según las circunstancias, para afrontar esta serie de tareas? Respecto al tema económico, ¿obvia este plan el hecho de que en la mayoría de casos la mujer no cuenta con ingresos propios o la pareja la ha anulado económicamente?


Con bastante frecuencia las y los profesionales que tienen delante un caso de violencia de género que no está claramente definido y en el que la mujer no está todavía preparada para poner una denuncia, padecen una cierta ansiedad e inseguridad entorno a cuál debe ser la intervención correcta. Ahora bien hay algo que si se puede hacer: si se tiene constancia de que una mujer con la que se tiene contacto a través de la práctica profesional está sufriendo violencia pero no ha tomado todavía la decisión de salir de la situación de violencia (o si ya lo ha decidido, pero continúa viviendo con el agresor) se puede diseñar con la mujer, un PLAN DE SEGURIDAD, teniendo en cuenta las siguientes recomendaciones:

Cuando se produzca o se crea que se puede producir una agresión:

  • La mujer debe intentar no estar en lugares en los que el agresor pueda acceder a objetos peligrosos.
  • Procurar permanecer en una habitación fuera del alcance del agresor y cercana a la puerta de la calle con el fin de facilitarte la salida del domicilio.
  • Si se puede, refugiarse con los/as hijas/os en casa de un vecino/a.
  • Cerrar todas las entradas si el agresor ha salido del lugar.
  • Inventar un lenguaje de signos o señales que permita a la mujer comunicar a sus hijas/os el momento en el que deben salir del domicilio familiar y acudir a casa de un vecino/a donde puedan refugiarse y pedir ayuda.
  • Poner en conocimiento de algún/a vecino/a de su confianza su situación y que la mujer pida que se llame a la policía en el momento en que oiga cualquier suceso violento en el domicilio familiar.
  • Pensar en el domicilio de algún/a amigo/a o familiar en donde refugiarse hasta que no exista riesgo y pueda regresar a su domicilio. Si no cuenta con ninguna persona que pueda ayudarle, localizar con anterioridad la dirección y el teléfono de los servicios de atención a mujeres víctimas de violencia de género donde podrá pedir ayuda y un alojamiento de emergencia.
  • Enseñar a los hijos/as a marcar el Teléfono de emergencias (112) donde podrá solicitar el auxilio de la Policía, Guardia Civil, Servicios Médicos de Urgencias,…

Es importante que la mujer cuente con una cantidad de dinero que le permita hacer frente a los gastos suyos y de sus hijos/as hasta que haya una resolución judicial que fije una aportación económica por parte de su pareja o cónyuge. Si es posible, tener una pequeña cantidad de dinero ahorrada. Si el teléfono de la casa de la mujer graba los últimos números marcados, cuando realice alguna llamada pidiendo información o ayuda en relación con la situación de maltrato, tener la preocupación de marcar posteriormente un número de teléfono que no infunda sospechas al agresor, el de unos amigos o familiares, para evitar que el agresor descubra el número al que realmente se ha llamado.

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