Nadie dijo que fuera fácil la vida

Nadie dijo que fuera fácil la vida… Venimos al mundo sin ser preguntados, si quiera, si nos apetece. Obligados, casi asfixiados, nos expulsan del útero materno, no sin antes ponernos a prueba y comprobar cuán capaces somos de salir por un huequito de no más de 10cm. Cansados, con frío y aturdidos, nos dan una palmadita en la “espalda” y nos dejan en medio de esto a lo que llaman vida, sin un mísero manual de instrucciones.

Sí, nadie dijo que fuera fácil la vida… pero a veces lo fácil pasa a difícil, y de ahí a complicado, en un movimiento de pestañas. De repente, nadie te pregunta si estas preparada y, sin previo aviso, te lanzan un nuevo desafío sin más armas que tu sonrisa y tus ganas. Vencer o perder, es cuestión de suerte, o tal vez no. La única esperanza que nos queda es que cuando todo acabe podamos ser nombrados… “supervivientes”.

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