Las MUJERES de la generación del 27 | Las Sin Sombrero

La generación del 27

Quizás hay alguien de mi cosecha que tuvo la suerte de que en clase de lengua castellana y literatura le hablaran de las mujeres del 27; en mi caso, no fue así. La generación del 27 se nos presentaba como un brillante grupo de intelectuales formados por escritores y poetas españoles, entre los que se encontraban nombres tan conocidos como Luis Cernuda, Rafael Alberti o Federico García Lorca. En clase se hablaba de la vida de estos hombres, de su obra y sus poemas; se analizaban sus textos y se ensalzaba su importancia y prestigio. Nos centrabamos en la literatura, era de lo que trataba la asignatura; olvidando hablar de política y del asesinato de Lorca, y centrándose mucho en Alberti (por eso de ser de la zona).

Nunca me hablaron de mujeres escritoras de la época. De hecho, forzando mucho la memoria, en todos mis años de escuela, fueron pocas las mujeres que se mencionaron. Sí, se habló de Rosalía de Castro, de Santa Teresa de Jesús y algún otro nombre que debió colarse por error en los libros. Y también de Fernán Caballero; una mujer de fuertes convicciones conservadoras que tuvo que usar seudónimo para sortear los obstáculos de la época. Qué cosas, ¿no? Querer que nada cambie cuando la “nada” que defiendes te impide ser tu misma.

Sin embargo, tal como se nos hablaba de la literatura, parecía dar a entender que no había mujeres escritoras españolas dignas de ser estudiadas.


Las Sin Sombrero

Es el nombre por el que son conocidas un grupo de mujeres pensadoras y artistas españolas pertenecientes a la generación del 27 nacidas entre 1898 y 1914. Adquirieron el nombre debido a un hecho anecdótico que protagonizó, junto a otras compañeras, Maruja Mallo; un día decidió quitarse el sombrero obligatorio y protocolario que todas las mujeres debían llevar al salir de paseo y el resultado fue una lista de insultos e intentos de agresión, empezaron a apedrearlas.

La Guerra Civil y sus consecuencias supusieron la disolución del grupo; con el consiguiente exilio para muchas de ellas. Sin embargo, tras el fin del franquismo, las obras de sus colegas varones fueron recuperadas y ensalzadas, mientras que las de ELLAS fueron desterradas al olvido.


Maruja Mallo

 Vivero, Lugo, 5 de enero de 1902 – Madrid, 6 de febrero de 1995

Pintora surrealista de origen gallego. Su obra se caracteriza por la obsesión por el orden geométrico, llena de personajes esperpénticos, de emoción, frescura y sensualidad. Fue condecorada con la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes, concedida por el Ministerio de Cultura en 1982; ilustró algunas obras de Rafael Alberti y se codeó con importantes figuras de la época.

Si buscando una foto de la artista para ponerle cara, alguien resume su vida en “célebre por sus amoríos y amistades peligrosas“, se refuerza la necesidad de hablar de estas mujeres que quedaron relegadas al olvido u ocultas tras un hombre a razón de su género. Maruja era una mujer con criterio propio, rebelde, provocadora, comprometida políticamente, que hizo lo que le dio la gana sin importarle las críticas y asombros que generara a su paso.

Hizo más que ser la novia de Miguel Hernández o una simple colaboradora de Alberti; pero lo demás no interesaba, ya que romper con las pautas marcadas era un gran peligro. Claro que sí, podía hacer que otras mujeres abrieran los ojos y despertaran.


Concha Méndez

Madrid, 27 de julio de 1898 – México, 7 de diciembre de 1986

Poeta y dramaturga madrileña, realizó una importante labor de difusión de la obra de los hombres pertenecientes a la generación del 27; lo que, inconscientemente, supuso que su trabajo quedara relegado a un segundo plano. Cuenta con más de una veintena de antologías poéticas y obras de teatro a su espalda, caracterizadas por mantener una íntima relación con su vida personal; mostrando, además, una evolución en su temática que pasa del costumbrismo modernista que trataba de despuntar en una sociedad convulsa a una segunda etapa marcada por la muerte, la maternidad fallida y la guerra para concluir con el último periodo donde se aferra a los sueños y los recuerdos de su vida.

Exiliada como otros tantos, es gracias al marido de su hija y a su nieta que su obra y vida adquiere cierta notoriedad. Sin embargo, si hay algo que define a esta mujer es su afán por hacer que la literatura y las letras adquirieran una gran trascendencia; a riesgo de no haber sido reconocido su trabajo.

 


María Teresa León

Logroño, 31 de octubre de 1903-Madrid, 13 de diciembre de 1988

Escritora riojana con más de una veintena de libros publicados, entre cuentos, novelas, ensayos y guiones de cine. Hastiada de una vida conservadora que limitaba sus aspiraciones e inspirada por su tía, una de las primeras mujeres españolas en obtener un doctorado en Filosofía y Letras, María Teresa inicia su particular lucha por la libertad y la justicia social.

A pesar de su espíritu inquieto, León se casó muy joven y tuvo dos hijos de su primer matrimonio;  a los que le prohibieron ver tras el abandono a su marido para continuar con su carrera literaria. Más tarde se casaría con el poeta Rafael Alberti, cediéndole protagonismo y manteniéndose en la sombra.

María Teresa fue una mujer con talento, con fuertes convicciones políticas, feminista en su discurso, prejuzgada por su belleza, condicionada por el machismo imperante y silenciada por el exilio y el Alzheimer que le quitó la vida. Su obra de una gran calidad literaria quedó en un segundo plano, solo defendida por su hija Aitana e impulsada recientemente por el autor José Luis Ferris.


María Zambrano

Vélez-Málaga, Málaga, 22 de abril de 1904-Madrid, 6 de febrero de 1991

Filósofa y ensayista andaluza; la primera mujer ganadora del Premio Cervantes de Literatura. Uno de los rostros menos desconocidos de los que conforman este grupo de mujeres, gracias a la fundación que lleva su nombre y a los galardones recibidos en sus últimos años de vida; incluso Google conmemoró su nacimiento con un doodle (2017).

Sin embargo, el exilio y el franquismo borraron su nombre de la historia durante décadas por ser mujer, por ser republicana y por negarse a seguir el pensamiento establecido.

 

 


Rosa Chacel

Valladolid, 3 de junio de 1898 – Madrid, 27 de julio de 1994

Escritora vallisoletana. Inició sus estudios en Bellas Artes para, finalmente, decantarse por la literatura. Articulista y ensayista, entabló amistad con Ortega y Gasset y acumuló múltiples publicaciones formadas por cuentos, novelas, poesía, biografías y ensayos. Si algo define su obra es la descripción realista y transparente de los hechos sociales que se producían en la época, unidos a momentos y vivencias autobiográficas; su dominio de la técnica, sus planteamientos filosóficos y su discurso narrativo le valieron el Premio a la Crítica en 1977.

Sus problemas económicos marcaron su devenir literario y su futuro en España, tras su regreso del exilio. Amigos y personalidades políticas hicieron las gestiones pertinentes para que la autora permaneciera en Madrid hasta tu muerte.

 

 


Otras mujeres pertenecientes a la Generación del 27

Margarita Manso. Pintora vallisoletana cuyo talento fue ensombrecido por sus relaciones sentimentales y el fuerte machismo de la época. Liberal y contraría al sistema establecido, tras los asesinatos de Lorca, su marido y algunos familiares se transforma en una mujer devota y falangista que cae en una profunda tristeza que la lleva a renegar de su pasado y a casarse con un hombre afín a la dictadura.

Margarita Gil Roësset. Escultora e ilustradora madrileña. Su talento fue reconocido nacional e internacionalmente, gracias al apoyo y amistad que mantenía con Juan Ramón Jimenez y Zenobia Camprubí. En 1932 tras sufrir una crisis, se deshace de toda su obra y pone fin a su vida. La verdadera razón de su suicidio se desconoce y las pocas obras que quedan de la artista son las que conservaba su hermana.

Josefina de la Torre. Poeta canaria. Más conocida por su faceta de actriz. Fue incluida por Gerardo Diego en su Antología Poética y es considera por muchos como una de las mejores poetisas de su época.

Ernestina de Champourcín. Poeta vasca cuya obra estuvo marcada por la situación social previa a la guerra, durante el exilio y a su regreso a España; su estilo sufrió un cambio radical orientándose hacia la poesía religiosa.

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Annabel

Técnica en Marketing Internacional. Graduada en Trabajo Social; colegiada en el CPTS de Cádiz y colaboradora en la BlogoTSfera. Autora de ficción con más de una decena de novelas publicadas. Escritora de romántica para adultos bajo seudónimo. Blogueando desde 2011.

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