Maltrato psicológico: cómo detectarlo

Maltrato psicológico

El maltrato psicológico es uno de los cuatro tipos de maltrato que recoge el concepto de violencia de género: maltrato físico, psicológico, económico y sexual. Es uno de los más sutiles y en el que suele fundamentarse el resto de maltratos. Es el primero en manifestarse; la antesala de lo que está por llegar… porque el resto acaba llegando.

Al ser el menos visible, el maltrato psicológico es también el más difícil de reconocer porque no deja huella visible; y, por tanto, el más difícil de tratar, ya que cuando se interviene, o la víctima está en completa sumisión y no comparte lo que sucede, o está en su momento más bajo, requiriendo mayor atención, o no lo aprecia como maltrato.

El maltrato psicológico es el conjunto de acciones basadas en una relación de poder y sumisión en la que el agresor utiliza la manipulación, la humillación y la desvalorización para conseguir lo que desea e imponer su voluntad. Son conductas que lesionan la autoestima y aislan; encuentran su refuerzo en la historia del amor romántico, el cual presume una afectividad exclusiva, incondicional y que implica un elevado grado de renuncia.

 


Cómo detectar el maltrato psicológico

A pesar de ser un acción sutil que se va presentando gradualmente, hay algunas pautas marcadas, algunas frases comunes (en sus distintas versiones) que nos pueden poner en alerta. Todas estas frases son sacadas de contextos reales; casos profesionales, casos cercanos, vivencias propias… ¿Alguna vez tu pareja te ha tratado así? ¿Manipulación, humillación y desvalorización para conseguir su objetivo? ¿Sí? Pues puede que estés ante un caso de maltrato psicológico.

 

Te quiero, pero no te soporto

Recurrir al chantaje emocional es uno de los instrumentos básicos del maltratador psicológico para conseguir lo que desea. En este caso, modificar la forma de ser de la persona para convertirla en un ser sumiso, que respete sus normas y cumpla con los estereotipos que él considera como adecuados. Si a este chantaje se le unen comentarios que minan la moral (ridiculizan y menosprecian), la mujer acaba convirtiéndose en un ente sin voz ni voto, ni autoestima.

No vas a encontrar a nadie mejor que yo

Una forma de garantizar que ella se aferre a la relación y no decida ponerle fin, es mencionar reiteradamente que ella no va a encontrar a nadie mejor que él. Esto empuja a la mujer a creer que es cierto, que sin él estará sola y sin rumbo; por lo que termina aceptándolo como una verdad irrefutable.

Dónde estás, con quién estás y a qué hora vienes

El control excesivo es un ataque psicológico. La persona acaba sintiéndose frustrada, cohibida… Para evitar la confrontación y las discusiones, decide limitar sus actuaciones y ceder a planificar su tiempo según los deseos de él.

Ellos quieren separarnos. Ellos no nos entienden.

Este tipo de frases surgen cuando ella hace algún comentario sobre cómo sus amigas o familiares le han dicho que esa relación es tóxica o él no es el tipo de hombre que quieren para ella. Yo suelo llamarlo el síndrome de Romeo y Julieta; una relación en el que se personifican como los amantes a quienes quieren separar, los amantes incomprendidos que no pueden vivir el uno sin el otro y el mundo conspira contra ellos. Muy novelesco todo, pero tan dramático como el desenlace de la obra de Shakespeare.

No pasamos el suficiente tiempo juntos

Las aficiones de ella pasan a un segundo plano. Comienza postergándolas hasta que deja de practicarlas. El tiempo propio pasa a ser a tiempo de dos y, una vez más, ella deja de ser ella para ser de él.

Con mi sueldo nos valemos; total, para lo que te pagan…

Sobre todo en las relaciones en las que él tiene mayor estabilidad laboral y una retribución mayor. Él hará comentarios ofensivos y despreciativos hasta que ella diga adiós al trabajo. Bienvenida al maltrato económico. Mujer dependiente, en cuya relación él hace y deshace a su antojo debido a su posición económica. Una nueva baza para someterla y retenerla.

Si me quisieras, lo harías. Todas las novias de mis amigos lo hacen.

Como vimos al principio, recurrir al chantaje emocional es una potente arma. A medida que Mario se va adueñando de cada parcela de la vida de María, sus exigencias son mayores; y las relaciones sexuales no están exentas de ser sometidas a su control, llegando a producirse maltrato sexual. Forzarte a mantener relaciones, a realizar prácticas no deseadas o a estar dispuesta siempre que él lo desea; son algunas de las acciones habituales.

Si tienes novio, ¿para qué quieres un Twitter o un Instagram?

Las redes sociales forman parte de nuestra cotidianidad; por lo que no es de sorprender que el maltratador psicológico también quiera apoderarse de esta parcela de tu vida.

Cada frase que hemos visto, cada comentario hiriente que se produce, su actitud prepotente y dominante… buscan el control, la sumisión y la otorgación de poder. Habría que ahondar en cada caso particular para determinar el por qué… pero las consecuencias son claras: mujeres humilladas, vilipendiadas y obligadas a mantenerse en un segundo plano.


La culpabilización de la víctima

Cuando una mujer es considerada maltratada, muchos son los comentarios que se producen criticándola, culpándola y ninguneándola. ¿Por qué aguantó? ¿Por qué no lo dejó? ¿Por qué fue tan tonta?

Carmen Ruiz Repullo es una socióloga cordobesa que ha trabajado para el Instituto de la Mujer de Andalucía y ha impartido charlas sobre la violencia de género a jóvenes. Cuando sus alumnos y alumnas recriminan la actitud de la víctima, ella siempre les habla del experimento de la rana.

En resumen, viene a decir algo así…

Si al principio de la relación él le dijera a ella…

Mira María, no te voy a dejar salir con tus amigas, olvídate del baile, a tus padres los vas a ver en fechas contadas, esas faldas que tanto te gustan… ni pensarlo. El tiempo que pasas en redes sociales, se terminó. Y cada vez que quieras comprar algo, tendrás que pedirme permiso y ya veré yo si te doy el visto bueno.

Probablemente ella le contestara…

A mí ni me mires, ni te acerques; paso de ti.

Y no habría ninguna relación.

Pero la situación de aislamiento se produce poco a poco, sutilmente, de manera sibilina; por lo que cuando María se da cuenta de que está en el fondo del pozo, ya el maltrato al que ha estado sometida a echado raíces y cuesta más tiempo y esfuerzo volver hacia arriba para salir de allí.


Los hombres maltratados

Aunque este post está centrado en la violencia de género, por supuesto que existen casos de hombres maltratados psicológicamente por sus parejas. Se tiene la creencia generalizada de que el machismo es un atentado contra las mujeres y que el feminismo busca defender a las mujeres atacando a los hombres. Un error muy común y pernicioso que favorece la continuidad del sistema patriarcal; ese que lleva a que los hombres maltratados psicológicamente por sus parejas se sientan indefensos, humillados y avergonzados. NO es el feminismo, es el machismo el que te convierte en una doble víctima: de tu pareja y de la sociedad.

Próximamente hablaremos de esto en el blog; así que no olvides suscribirte. Ya sea a la Newsletter (sección “desarrollo personal”), la encontrarás en el margen derecho de la página de Inicio; o  en Facebook para estar al tanto de las publicaciones.

Annabel

Técnica en Marketing Internacional. Graduada en Trabajo Social; colegiada en el CPTS de Cádiz y colaboradora en la BlogoTSfera. Autora de ficción con más de una decena de novelas publicadas. Escritora de romántica para adultos bajo seudónimo. Blogueando desde 2011.

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