La Inteligencia Emocional en el Trabajo Social

La Inteligencia Emocional es la habilidad para detectar las emociones y sentimientos, propios y ajenos, y utilizar esa información como guía para el pensamiento y la acción.

Como profesionales del trabajo social que estamos en constante contacto con personas en situaciones complejas y difíciles, el desarrollo de esta habilidad puede llevarnos a desarrollar nuestra profesión de una manera más eficaz y eficiente al permitirnos una mejor apreciación de la situación; incluso, puede ser de gran utilidad para prevenir el burnout.

Los puntos básicos en los que centrarnos para no dejar que las emociones nos nublen el juicio o nos afecten psicológicamente son:

  • Ser conscientes de nuestras propias emociones
  • Ser capaces de manejarlas
  • Desarrollar la automotivación y la empatía
  • Manejar las relaciones con los usuarios

En mi caso, siempre he considerado que tengo la empatía muy desarrollada. Eso me ha permitido congeniar con la gente, ser una buena confidente y tener la capacidad de ponerme en el lugar de los otros; algo que ha determinado mis acciones y decisiones a lo largo de mi vida. Aunque lo califico como algo positivo, a nivel profesional, se convierte en un arma de doble filo; si no se consigue controlar y manejar adecuadamente, puede crear bastante ansiedad. Por otro lado, soy bastante consciente de mis capacidades y limitaciones. Pero… ¿cómo lograr que las emociones no nos afecten?

¿Cómo lograr que las emociones no nos afecten?

Los expertos se centran en el autoconocimiento, ya que conocer nuestros límites nos permite adelantarnos al sufrimiento. Algunos veteranos apuntan a la práctica y el tiempo como método infalible. Los más modernos, creen en los beneficios del coaching. Hay quien recomienda el Mindfulness porque realmente le ha funcionado. Otros se limitan a anular su capacidad de emocionarse convirtiéndose en auténticos robots frente a una pantalla de ordenador (reduciendo su ansiedad, sin ver perjudicado su rendimiento). Pero… ¿cómo desarrollar nuestra inteligencia emocional para evitar que nuestra capacidad de empatizar deje de ser un valor añadido y derive en sufrir, por ejemplo, el síndrome de burnout? Por otro lado… ¿Cómo dejar nuestras emociones de lado cuando nos enfrentamos a casos en los que los usuarios están delante de nosotros abriéndose en canal y compartiendo sus sentimientos más profundos?

Daniel Goleman, famoso psicólogo autor de la obra “Inteligencia emocional”, dice que…

La verdadera compasión significa no solo sentir el dolor del otro sino también sentirse impulsado a ayudarle. Sentir compasión no sirve de nada si eso no hace que no realicemos acciones distintas a las que haríamos si no sintiéramos eso.

Y aunque yo sustituiría la palabra “compasión” por “empatía”, ¿no es esa habilidad de sentir el dolor del otro y la necesidad que tenemos de generar un cambio la que da sentido a lo que somos?

2 comentarios sobre “La Inteligencia Emocional en el Trabajo Social

  • el 27 septiembre, 2017 a las 12:49
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    ¡Hola bonica! El tema de la Inteligencia Emocional me parece simplemente fascinante. Yo estudié Educación Social y una de las asignaturas de la carrera era justamente Inteligencia Emocional. Desde que descubrí el mundo de Goleman me fascina todo lo que aporta el conocimiento emocional tanto a nivel personal como a nivel profesional. Estoy totalmente de acuerdo con tu reflexión, la manera en la que asumimos el dolor de otro como propio, es sin duda lo que nos impulsa a ayudarle, ya que para mí no es empatía, eso que sienten muchos al ver sufrir a otras personas pero sin sentir nada por dentro. Eso es hipocresía, no empatía. Sin lugar a dudas, esa capacidad empática y emocional, nos convierte en lo que somos.

    Un besazo y nos leemos.

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