Día Mundial del Autismo

La Asamblea General de las Naciones Unidas decide designar el 2 de abril Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo.

El trastorno del espectro autista (TEA) es un trastorno del neurodesarrollo que afecta de por vida a la persona en diversas áreas del desarrollo, como la interacción social, la comunicación y el comportamiento, que, en ocasiones, se ve marcado por patrones repetitivos y estereotipados.

El trastorno del espectro autista (TEA) es un trastorno del neurodesarrollo que afecta de por vida a la persona en diversas áreas del desarrollo, como la interacción social, la comunicación y el comportamiento que, en ocasiones, se ve marcado por patrones repetitivos y estereotipados.

En este 2016, Autismo Europa ha seleccionado el lema “Respeto, aceptación e inclusión” , haciendo especial hincapié en las necesidades y problemáticas reales de las personas con autismo.

Durante mucho tiempo para explicarnos qué era el autismo a los legos en el tema se nos decía “las personas autistas son personas que están en su mundo”; eso llevó a que la expresión se extendiera y, en consecuencia, tuviera lugar la exclusión social de las personas con TEA. Una cadena, de boca en boca, que convertía a los autistas en una especie de extraterrestres cuyo cuerpo estaba en la Tierra y su mente muy lejos de nosotros.

“Cuando te enteras que tu hijo/a tiene TEA es como un jarro de agua fría”, me comentaba una madre de hijo con TEA. Tienes que aceptar que tu hijo/a no va a ser como el resto de niños, no se reirá de las mismas cosas, no te abrazará ni besará… él/ella asimilará el mundo de manera diferente y deberás aprender a ser paciente, a explicarle las cosas de forma mecánica y a aceptar la situación tal y cómo es.

Los familiares de los niños TEA tienen una labor muy importante, no sólo en el cuidado de los pequeños, también en educarnos al resto en el

Respeto, aceptación e inclusión”.

Albert Einstein afirmaba que ❝ Todos somos genios, pero si le pides a un pez que trepe a un árbol pasará su vida sintiéndose estúpido❞. Si tratas a un niño con TEA como si fuera un pez fuera del agua, la angustia os acabará ahogando a ambos. Detengámonos un minuto y centrémonos en sus fortalezas y oportunidades, en todo lo que pueden aportarnos; y sobre todo, en lo mucho que pueden sorprendernos.

Redacción: Annabel Navarro.

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