De opinadores a Doctores Honoris Causa

De opinadores a Doctores Honoris Causa

Twitter, un lugar en el que están los que opinan y los que creen que te importa lo que opinan. Yo soy de los primeros, opino al aire lo que quiero y me da la gana, en mi libertad de expresión; opinar es eso, decir lo que uno piensa sin necesidad de justificar lo que decimos ni tener datos que avalen lo que decimos. En mis perfiles puedo decir y hacer lo que quiera, y si me sufres, es fácil, ¡unfollow! Como tú en los tuyos puedes decir lo que te de la gana; en mi está en decidir cuánto estoy dispuesto a soportarte. El problema es cuando creen que su opinión es ley y van dando lecciones, más bien, trolleando a los demás. Ni te siguen, ni te conocen, ni les importas… pero se dedican a corregir tu opinión, darte la lección del día o hacerte saber lo estúpido que les pareces; sin ser conscientes que sólo son el granito de arena del zapato que sacudimos sin despeinarnos para continuar campantes con nuestro camino.

Es habitual ver en perfiles personales en Facebook/Twitter gente que recrimina a sus “amigos” por hablar siempre de comida, por hablar siempre de bebés, o por ser su tema principal el culete de la Kardashian. ¿En serio? Definitivamente, no sabemos discernir entre mi espacio, nuestro espacio y tú espacio. ¿Habremos olvidado en el paso evolutivo de sociedad a sociedad en red, implementar el respeto y la tolerancia 2.0?

Redacción: Annabel Navarro

Deja un comentario